En agosto del año 2013, un grupo familiar de cuatro personas fue de vacaciones a la isla de Margarita, el gasto sólo en el hotel, con todo incluido, de 7 noches de estadía fue el equivalente a un sueldo nominal. En agosto de este año, se necesita 2,1 sueldos nominales para poder pagar la estadía, en el mismo hotel, de tan sólo 5 noches, lo que equivale a 110% de aumento en el precio de menos noches. Esto es el gasto sólo contando el hotel, insisto, única y exclusivamente el hotel con sus tres papas diarias, sin contar pasajes aéreos u otros gastos que implica viajar.
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El deterioro de la economía es tanto, que el llamado ciudadano de a pie -que cada vez será más de a pie, pues en julio viene otro aumento en el pasaje de transporte público- también ha sentido los increíbles aumentos en materia económica: en el mercado, en lo que se compra para "diario", en gastos de vestido o calzado. En fin, en las múltiples cosas que cualquier ciudadano debe cubrir en su hogar.
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La misma familia, en enero del año 2014, compraba un frasco de suplemento proteínico para un sólo miembro de la familia en 214 bolívares. El día de hoy 30 de junio de 2014, el mismo frasco de proteínas en polvo, cuesta 790 bolívares. Es decir, estamos hablando de un aumento de 269% en tan sólo cinco meses, una cifra más que exorbitante cuando comparamos con el aumento de sueldo, que ascendió de aproximadamente de 2.900 bolívares a 4.240 bolívares mensuales, lo que equivale a 46% en los mismos 5 meses en los que los precios, en general, subieron DOSCIENTOS SESENTA Y NUEVE POR-CIENTO.
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Cabría preguntarnos entonces: ¿Cómo vive una familia con sueldo mínimo? Pues no podremos saber la respuesta a esa pregunta. Es decir, si se come, es imposible irse de vacaciones, incluso dentro del país; y si se sale de vacaciones, entonces habría que olvidarse de comer, vestirse y de todas esas necesidades que a simple vista son tonterías, pero que sumándolas dan una suma por encima del sueldo mínimo.
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Mientras tanto, el Estado montando cualquier tipo de paripés, desde magnicidios, hasta Ministros destituidos enviando cartas delatando cosas que cualquier persona con cuatro dedos de frente ya se ha dado cuenta por sí misma, y para colmo, con todo lo que ha sufrido la economía con la Ley de Precios Justos y mientras escasean rubros como alimentos de primera necesidad y medicamentos, el Estado se dedica entonces a otorgar dólares preferenciales a cadenas de tiendas europeas como Zara, Pull and Bear o Bershka. Sólo podríamos hacer una pregunta y como de costumbre, sin tener respuesta a ella: ¿Dónde están las prioridades de este gobierno? Es decir, ¿Importa más traer ropa que medicinas?
| Tienda Bershka. Centro Comercial Líder. Cortesía de Últimas Noticias |
Daniel González
Estudiante de Comunicación Social. Universidad Monteávila.