domingo, 6 de abril de 2014

Incertidumbre y Guarimbas

Hemos llegado a un momento trágico: la incertidumbre, esa señorita que es a la vez amiga y enemiga, no podemos dejar de dudar sobre qué pasará con nuestro futuro. En Venezuela ya no sabemos qué pasará mañana e incluso, si habrá mañana o no. Es impresionante, sin duda, la manera en como ahora nos matamos pueblo contra pueblo, esta lucha empezó como un movimiento de inclusión y de unión de todo el pueblo venezolano, pues ahora es todo lo contrario, los guardias y policías son cada vez más despiadados, eso sí, no dejan de darle la razón al pueblo que reclama su derecho en las calles, pero admiten los excesos de unos pocos. El movimiento guarimbero es algo que pudo haber funcionado los primeros días, aunque muchos nunca hemos estado de acuerdo con él. Sin embargo, ahora la guarimba es inútil, aunque a mi parecer siempre lo ha sido, perjudica a nuestra gente y los políticos en su casa grande con su vaso del mejor escocés que puedan mandar a traer del exterior.

Aquellas persona que están en favor de las guarimbas y de la violencia se les respeta completamente su opinión, ya que a pesar de que en el país no exista libertad de expresión, en mi mente maltrecha sí la hay, y se respeta, pero no me parece, pues, que sea ese el camino indicado, la violencia sólo genera caos y desolación, no podemos quitar la anarquía en la que vivimos con más anarquía y eso es lo que quieren algunos. Es imposible afectar o tratar de acabar con un régimen cerrando calles, entendamos de una vez todos que trancar calles nos perjudica sólo a nosotros, no estoy diciendo con esto que no quiera acabar con la crisis o que no apoye la protesta, la apoyo completamente, he sido participe de ella, pero lo que no apoyo es la violencia, la tranca de calles sólo por trancarlas y mucho menos apoyo, la represión desmedida de los funcionarios del Estado.

¿Cómo vamos a hacer a los que no piensan igual que nosotros que lo hagan si les trancamos la calle y no los dejamos ir al trabajo o dondequiera que vayan?, es imposible que se unan a nuestra causa, a pesar de que vivan todos nuestros problemas de la misma manera, si les impedimos ganarse el sustento, tampoco creo que se nos unan si seguimos demostrando que no estamos unidos ni siquiera nosotros mismos, porque de eso no hay duda, en la oposición de la República Bolivariana de Venezuela no existe en totalidad la unión que se predica, cada uno va en ambiciones propias, es por eso que las zonas populares no se unen, porque en vez de motivarlas a unirse tratando de hacerles ver que no estamos bien como país, las perjudicamos y las afectamos con esas estrategias de protestas innecesarias e ineficaces.


No creemos que vaya a haber un cambio sino logramos la unión que queremos, pues, más vale la voluntad de todo un pueblo arrecho que unos poderes del Estado. Sin embargo, al dejar esa doble moral que nos caracteriza a todos por igual, al dejar de cerrar calles sólo por placer, al unirnos todos los que queremos un cambio, sólo así quizá podremos hacer que se nos unan todos los demás y así lograr el progreso que queremos, pero combatiendo violencia con violencia, perjudicando a nuestra gente y peleando entre nosotros mismos, no lograremos nada nunca y seguiremos en esta crisis, que poco a poco, va consumiendo nuestras vidas, obligándonos a sobrevivir y no a vivir.

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