jueves, 29 de mayo de 2014

Una vía de escape para todos. ¡Por Favor!

Debo empezar esto aclarando que no hablaré de noticias y esta vez -por increíble que parezca- no hablaré de los problemas del país -al menos no de manera directa-. De hecho, será mi entrada más corta, pues más que una entrada la veo como un desahogo o mejor dicho, como una petición de una vía de escape. Nos levantamos todas las mañanas, algunos toman café, otros no, pues no hay leche para acompañarlo y comprarlo en la calle ya es muy caro, la mayoría salimos de nuestras casas con las ansias características de todos los venezolanos, salimos para comernos el mundo y para tener el mejor día de nuestras vidas. 

Algunos salen en transporte público escuchando música en cualquier dispositivo dispuesto para ello, otros tienen su vehículo propio y otros -como yo- los llevan a su destino. La mayoría salimos a estudiar o trabajar -no olviden las ansias de comernos el mundo-. Encendemos el radio o abrimos cualquier periódico, empezamos a escuchar cualquier programa de noticias -en caso de la radio- y desde ahí nuestras ansias de comernos el mundo empiezan a disminuir y a verse limitadas. Las noticias que encontramos en los periódicos o en los programas de radio son cada vez peores, apagamos la radio o cerramos el periódico, pues no queremos seguir en lo mismo, los que no manejamos abrimos nuestro Twitter o Facebook para tener una vía de escape a toda la oscura realidad que atraviesa nuestro país. Pero, sobre todo, lo abrimos para que esas ansias de comernos en mundo no se vean completamente encerradas en las sombras que producen las noticias -que excepto una que otra de deporte- todas son malas.

El resultado de abrir el Twitter es el mismo de la radio o el periódico: malas noticias. Decidimos entretener nuestra mente en nuestra universidad o en nuestro lugar de trabajo y además, no dejar de lado las ansias de comernos el mundo. Al momento de nuestra llegada o en el transcurso de nuestra estancia, mismo resultado: malas noticias, situación país amenazante. Si eres universitario estás ligado a las malas noticias, pues formas partes de un movimiento que empezó a tratar de combatirlas y si eres un empleado de cualquier empresa, la situación país te amenaza constantemente. 

En conclusión, según la rutina de la mayoría de nosotros, no hay una manera de escaparnos de las malas noticias, pues nos acosan y se hacen tan fuertes que no nos dejan respirar -en algunas ocasiones exremas, sobre todo cuando somos esa mala noticia-. ¿La solución? No la tengo, si la tuviera no estaría escribiendo esto. Pero creo firmemente en que a pesar de que todos queremos escapar de las malas noticias, nunca podremos escapar de nuestra realidad porque lo que debemos hacer con ella es asumirla y afrontarla de la mejor manera posible. Pido una vía de escape a las malas noticias, pero más que pedirla, la necesito.

La necesitamos...

martes, 27 de mayo de 2014

Lo que aquí se hace, aquí se paga

En la noche de hoy martes 27 de mayo leí la noticia del estudiante Jhonny Rica, quien se suicidó después de conocer que había quedaría lisiado de por vida tras ser herido el 12 de marzo por los colectivos supuestamente adeptos al gobierno. Trágica esta noticia, muy trágica, en especial para todos aquellos que creemos que esa muerte, al igual que todas las que han ocurrido en más de 100 días de protesta, se pudo haber evitado. Leer tan terrible titular y adentrarme en los primeros hechos relatados en el portal web del diario El Universal, sólo me llenó de tristeza y a su vez, me hizo recordar aquel tweet del Gobernador del estado Carabobo Francisco Ameliach, en donde ordenaba a las UBCH "dar el contraataque fulminante" y además, señalaba que "Diosdado daría la orden". Tal parece que, a pesar de que Jhonny no fue herido el mismo día del tweet, el contraataque fulminante fue realmente tal cosa, ya que después de ese tweet Jhonny no fue el único muerto en el estado Carabobo.

En este sentido, creemos que no podemos perder la capacidad de asombro, pues somos jóvenes y eso es fundamental para seguir siéndolo. Pero este régimen hasta eso se ha encargado de quitarnos. Sin embargo, no dejaría de asombrarme por noticias como estas. Cómo pueden dormir tranquilos los culpables de este y otros crímenes que han ido -con cada uno de sus asesinatos- cercenando el futuro del país. Me es imposible creer que se pueda ser feliz sabiendo que un joven, con todo un futuro por delante, se suicidó porque -por dinero y por órdenes de terceros- saliste ese día a disparar y a proteger una falsa revolución hiriéndolo de gravedad. No obstante, hay un refrán que dice: "lo que aquí se hace, aquí se paga", no tengo dudas del poder de ese refrán, pues, los peores asesinos del mundo han terminado con una muerte igual o peor a las que ellos han dado. Me es imposible creer, también, que los funcionarios del alto gobierno y en especial, los del alto mando militar, estén tan cegados por sus intereses para no ser sensibilizados por noticias como esta, cómo se puede enterar alguien de que una persona, a raíz de sus órdenes o de personas a su mando, se ha suicidado por quedar inválida y aún así seguir sonriendo en cadena nacional y anunciando planes ineficaces para lograr es estabilidad que no existe pero que todos queremos.

Por otra parte, el Ministro de Turismo Andrés Izarra afirmó que los nuevos precios de los boletos aéreos incentivarán el turismo. Mi pregunta es: ¿De qué precios está hablando el señor Ministro? Porque, en ninguno de los destinos el precio bajó o tan siquiera se convirtió en accesible para cualquier ciudadano de clase media. ¿Será que el Ministro cree que cualquier persona posee en su cuenta de banco 140.000 bolívares para comprar un pasaje a Madrid? Si esto es lo que cree, podemos decir que el señor Izarra está juzgando a los venezolanos de clase media por su condición, puesto que no es un secreto para nadie que ser Ministro de este régimen conlleva a unos beneficios económicos más que favorables. 

Además, pude notar una contradicción muy graciosa, ¿Cómo pueden haber boletos o se puede incentivar el turismo si los aviones de las líneas aéreas -según Rafael Ramírez- han sido desviados por el mundial?  El cinismo de los funcionarios del gobierno ofende el intelecto de cada uno de los venezolanos, declaraciones como las de Izarra con el alza de los boletos aéreos o como las de Rafael Ramírez con respecto a los aviones desviados por el mundial, no hacen más decirnos que ya no creen que somos bobos, que su desfachatez va más allá y ahora están seguros de que los venezolanos somos bobos aún cuando esto último es mentira. 

Por otro lado, Iván Simonovis se declaró en huelga de hambre por la falta de respuesta a su petición de que le sea otorgada una medida humanitaria debido a su condición de salud. Por su parte, Nicolás Maduro salió en en el canal Venezolana de Televisión con los "sobrevivientes del 11 de abril de 2011" ¿Acaso el golpe de Estado del 11 de abril fue un acontecimiento tan terrible como el holocausto que dejó el fenómeno llamado "sobrevivientes"? Los presuntos sobrevivientes dieron un no rotundo a otorgarle la medida humanitaria a Simonovis y lo dijeron -según una de ellas- con la moral en alto, me parece que habría que darle una clase de moral a esta señora, pues ¿Cómo se puede considerar tener la moral en alto, sabiendo que una persona está muriendo y se puede evitar? La casualidad está en que cada una de las muertes por causas políticas -las que vienen y las que ya sucedieron- se pueden o se pudieron evitar haciendo las cosas bien, pero tal parece que la tradición de este gobierno es hacer las cosas mal y tal parece que las seguirán haciendo mal.

jueves, 8 de mayo de 2014

Un día sin sol

En la madrugada del día de hoy jueves 08 de mayo de 2014, cuando el sol ni siquiera pensaba en asomarse, cayó de sorpresa una comitiva de la GNB en los campamentos establecidos por los estudiantes del interior del país en Caracas, los detenidos del allanamiento batieron récord, no había tantos desde el famoso 4F, pues sí, para los 243 estudiantes detenidos el sol no salió de nuevo y no sabemos cuándo saldrá. Por otra parte, el Ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, se encargó de crear una cortina mediática diciendo que los campamentos fueron "desmantelados", cuando mostró lo que se "encontró" en el allanamiento, había tubos PVC, bolívares e incluso dólares, sí, por increíble que parezca había dólares, en unos campamentos donde sólo se respiraba el deseo de ser escuchados, donde se respiraba el "quiero un cambio positivo en mi país" y donde las ganas de luchar pacíficamente eran más que las de salir a tirar una piedra, me es imposible creer que pueda haber el fenómeno del narcotráfico y mucho menos el tráfico de armas.

Lo curioso de las primeras declaraciones del Ministro, es que él mismo afirmó que los campamentos mantenían a los grupos violentos de las zonas donde estaban ubicados, y más de una vez llegaron los gases a ellos, entonces, si los mantenían ¿cómo es que desde hace varios días no se habían registrado más hechos violentos en las zonas donde estaban? Si de verdad mantenían a los grupos de jóvenes quienes se ven devolviendo bombas lacrimógenas y lanzando molotov en los diversos videos ¿por qué los grupos violentos no habían aparecido de nuevo y los campamentos seguían ahí? Es absurdo pensar como el Ministro Rodríguez Torres, porque unas personas que están viviendo en unas carpas, que a duras penas y con ayuda de los vecinos se mantenían ellos, cómo es posible que puedan mantener a "los grupos violentos de ultraderecha". 

No cabe duda que estamos viviendo una situación difícil, eso no es nada nuevo. Sin embargo, es sorprendente que hoy, mientras en Altamira había detenidos y gas, los centros comerciales de otras zonas estaban llenos de gente almorzando en familia o con amigos, ¿será que a ellos no les afecta que le estén quitando cada vez más el futuro al país donde vivirán sus hijos? Muchas veces he pensado que no podemos perder la esperanza, ni la fe, pero en una América Latina donde los diferentes líderes se hacen los ciegos y los sordos por unos barriles de petróleo, es difícil mantener a estas señoras tan puras vivas y en nuestros corazones y mentes. No obstante, no es un favor el pedir mantenerlas vivas, es un deber de todos y cada uno de los venezolanos mantener vivas la esperanza y la fe, pues, si no existen en nosotros -y lo diré a lo criollo- nos vamos al CARAJO y estoy seguro que ni los chavistas ni los opositores quieren eso para su país. Como lo dije en mi anterior entrada, estamos viviendo en un país al revés donde los estudiantes -que representamos el futuro- somos perseguidos y donde los criminales están en las calles haciendo de las suyas y los únicos que podemos enderezarlo somos nosotros mismos.

Daniel González. Estudiante de Comunicación Social Universidad Monteávila.