domingo, 23 de noviembre de 2014

El modo Kamikaze

Hoy escuché una historia, lamentablemente no tenía final feliz. Se trata de una noticia que me dejó atónito y me hizo perder, un poco más, mi capacidad de asombro ante los hechos de violencia que veo en mi país. 

Se trata de la historia de un señor que buscaba vender su carro marca Chevrolet, modelo Aveo 4 puertas. Por increíble que parezca, en mi país todavía se puede vender un carro, es decir, todavía consigues quién lo compre. Este señor no fue la excepción, consiguió quien le comprase el carro al precio que pedía. Sin embargo, a los días de vender el carro secuestran a su hermano, se dice que funcionarios del CICPC entraron en casa de su hermano como si de un operativo se tratase: con armas largas, chalecos antibalas y toda esa parafernalia. 

Según cuenta la nota, los secuestradores inmediatamente contactaron al vendedor del Aveo y qué creen, le pidieron, justamente, el dinero que le dieron por el vehículo. ¿Será que el comprador pasó el dato a los CICPC corruptos? ó ¿Será que el comprador formaba parte del grupo de secuestradores? Eso nadie lo sabe y teniendo en cuenta la impunidad que se vive en este país, nadie nunca lo sabrá. Sin embargo, el vendedor del vehículo pagó por su hermano y de igual manera lo encontraron sin vida en un barranco. Ya no te puedes fiar, ni siquiera, de quien te va a comprar un carro. Se supone que lo compra porque lo necesita. Pues no, lo que necesita, a parte del carro, es el dinero que te dio por él.

Quizás sea este el nacimiento de un nuevo modus operandi: "el modo Kamikaze". Consiste en ser completamente suicida, no cabe la posibilidad de dejar a la víctima salir ilesa; lo robas, o lo matas, o te matan, o te agarra la policía, bajo ningún concepto puede la víctima quedar con sus pertenencias e ilesa del asalto y/o secuestro. Es triste, pero es así y con todo los problemas económicos que atravesamos puede que hallen otros más efectivos, como los que utilizan los funcionarios del gobierno, que su modo de operar sí que es efectivo.

Al personal del CICPC: no investiguen esta muerte, ya yo les di el modus operandi de sus funcionarios y de otros muchos delincuentes que, día a día, azotan al venezolano. Mejor investiguen el origen de esta nueva forma de delinquir quizás consigan otra más efectiva en el intento.

Daniel González
gonzalezdaniel090395@gmail.com

martes, 23 de septiembre de 2014

Las tres Marías.

Ya no es Chikungunya, ahora es "Chiquinguya" como le llamó el presidente Nicolás Maduro el día de ayer donde afirmó: "... sólo está autorizado por la ley a declarar, valga la expresión, a las autoridades sanitarias del país, como en cualquier país del mundo. Vaya usted que en Estados Unidos un medio de comunicación o una persona salga y diga que hay una enfermedad extraña en el hospital de Nueva York, para que ustedes vean cómo le meten cadena perpetua si no silla eléctrica para que cree una alarma de estas. O que salga el Presidente de Conindustria de los Estados Unidos a decir: no, la mitad de los trabajadores de las industrias estadounidenses tienen Chiquinguya...". Ahora bien, el pasado 11 de septiembre, Ángel Sarmiento, Presidente del Colegio de Médicos del estado Aragua, denunció la presencia de una enfermedad desconocida en el Hospital Central de Maracay, la cual acabó con la vida de ocho personas, poco después Sarmiento fue acusado de ser fascista y golpista.

Hasta aquí estamos claros, hasta aquí entendemos. Pues bien, si según el señor Maduro los únicos autorizados a declarar y/o poner en alerta sobre algún caso de este tipo son las autoridades sanitarias del país ¿Por qué, días después de que el doctor Sarmiento denuncia la enfermedad, se le acusa de ser parte de "un plan macabro de la ultraderecha fascista" y es esperado por el Consejo Legislativo del estado Aragua para ser interpelado? Siendo él, el presidente del Colegio de Médicos de este estado. Es decir ¿No es suficiente ser el presidente de dicho ente para denunciar tal cosa? Ah no, es que seguramente Sarmiento debía callar o quizás como el Colegio de Médicos no recibe presupuesto nacional su denuncia no es aceptada como válida por el Ejecutivo.

Por otra parte, el Presidente de Conindustria, Eduardo Garmendia fue detenido por 12 horas el pasado domingo de manera arbitraria para declarar. Ahora bien, es mucha la casualidad y despierta cierta suspicacia que detienen al señor Garmendia justo después de decir que en las industrias venezolanas hay ausentismo laboral causado por el Chikungunya. Es decir, lleva a pensar que su detención fue debido a sus declaraciones.

Pues bien, éste es el panorama: no se consigue Atamel o en su defecto Acetaminofén, tampoco Paracetamol y oficalmente hay sólo 139 casos confirmados de Chikungunya en el país, cómo es posible que  haya esa cantidad de infectados con el virus si cada uno de nosotros conocemos al menos 3 personas infectadas, es algo que no se puede creer ni aunque se intente. Puedo, de todo lo antes expuesto, destacar tres cosas las cual llamaré "las tres Marías": "lo cierto", "lo sorprendente" y "lo triste". Lo cierto es que el gobierno quiere tapar el sol con un dedo y cada vez lo hacen peor, cada vez usan peores tácticas para ocultar lo que está a la vista de todos y cada uno de los venezolanos. Lo sorprendente es que hay gente que, aún teniendo Chikungunya y sin conseguir Atamel, los siga apoyando y lo triste es que la única salida visible, clara, rápida y posible -para algunos- sea la puerta de embarque del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y que debido a que no hay otra, se esté perdiendo tanto talento.

Fuentes:

El Nacional
Editorial César Miguel
El Carabobeño



Ángel Sarmiento. Imagen extraída de LaPatilla.com


jueves, 21 de agosto de 2014

En un barrio de Caracas

Hoy es 21 de agosto, cumple un año más de vida una de mis tías. Eran las cuatro de la tarde y estaba reunida toda la familia celebrando, en un barrio de Catia, donde vive la cumpleañera. Entre cerveza y cerveza, agobiado por el calor, se me ocurre asomarme por la ventana del apartamento donde estábamos, para llevar un poco de aire. De repente, aparecen tres motos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), se bajan los parrilleros de cada una de las motos, sacan la pistola y entran a un callejón.

Después de siete minutos, quizás un poco más, salen los tres policías sudados y con las pistolas guardadas. Observo la mano de uno de los funcionarios y llevaba unas bolsas de plástico pequeñas, no menos de 20, con algo adentro de ellas, nunca supe de qué se trataba con exactitud, supuse que era droga pues es bien sabido por todo el barrio que en ese callejón comercian con drogas. No sé qué hicieron con las bolsas, después de dos minutos no las vi más, pero algo querían esos policías porque se quedaron ahí por más tiempo. Al cabo de veinte o treinta minutos, tenían detenidos un carro y dos motocicletas. En una de las motos iba un hombre joven, de unos veinte o ventidos años de edad, este hombre estuvo hablando con los funcionarios aproximadamente por treinta minutos.

Del callejón ya mencionado, salieron dos mujeres: una señora de tercera edad y una joven de aproximadamente veinte años, estas mujeres empezaron a hablar con los policías porque se querían llevar al muchacho y las mujeres querían impedirlo. Al cabo de diez minutos de discusión, uno de los funcionarios le dice al joven que arranque en su moto, que ellos lo seguirían. Sale el joven en su moto y la primera moto policial sale detrás de él, mientras que las otras dos se quedaron. Uno de los policías empieza a reír mientras habla con las mujeres. Posteriormente, se montaron en su moto todos los funcionarios y proceden a irse cuando de pronto, las féminas enfurecidas agarraron tres botellas y las lanzaron en contra de los policías, impactando dos en el suelo y una en la parrilla de una de las motos. Los funcionarios que iban en las motos sólo observaron, no hubo ninguna reacción.


Después de observar este hecho me pregunto, ¿por qué se llevaron al conductor de la moto y no al que le encontraron la droga? ¿por qué el dueño de la droga encontrada nunca apareció? Y la más importante: si no hay propietario de la droga ¿qué hará la policía con ella? Este tipo de cosas son las que pasan en un barrio de Caracas.


Cortesía de Caracas Shots
Daniel González
Estudiante de Comunicación Social. Universidad Monteávila.

lunes, 30 de junio de 2014

Prioridad Económica: quebrar el país

En agosto del año 2013, un grupo familiar de cuatro personas fue de vacaciones a la isla de Margarita, el gasto sólo en el hotel, con todo incluido, de 7 noches de estadía fue el equivalente a un sueldo nominal. En agosto de este año, se necesita 2,1 sueldos nominales para poder pagar la estadía, en el mismo hotel, de tan sólo 5 noches, lo que equivale a 110% de aumento en el precio de menos noches. Esto es el gasto sólo contando el hotel, insisto, única y exclusivamente el hotel con sus tres papas diarias, sin contar pasajes aéreos u otros gastos que implica viajar.

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El deterioro de la economía es tanto, que el llamado ciudadano de a pie -que cada vez será más de a pie, pues en julio viene otro aumento en el pasaje de transporte público- también ha sentido los increíbles aumentos en materia económica: en el mercado, en lo que se compra para "diario", en gastos de vestido o calzado. En fin, en las múltiples cosas que cualquier ciudadano debe cubrir en su hogar.

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La misma familia, en enero del año 2014, compraba un frasco de suplemento proteínico para un sólo miembro de la familia en 214 bolívares. El día de hoy 30 de junio de 2014, el mismo frasco de proteínas en polvo, cuesta 790 bolívares. Es decir, estamos hablando de un aumento de 269% en tan sólo cinco meses, una cifra más que exorbitante cuando comparamos con el aumento de sueldo, que ascendió de aproximadamente de 2.900 bolívares a 4.240 bolívares mensuales, lo que equivale a 46% en los mismos 5 meses en los que los precios, en general, subieron DOSCIENTOS SESENTA Y NUEVE POR-CIENTO.

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Cabría preguntarnos entonces: ¿Cómo vive una familia con sueldo mínimo? Pues no podremos saber la respuesta a esa pregunta. Es decir, si se come, es imposible irse de vacaciones, incluso dentro del país; y si se sale de vacaciones, entonces habría que olvidarse de comer, vestirse y de todas esas necesidades que a simple vista son tonterías, pero que sumándolas dan una suma por encima del sueldo mínimo.

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Mientras tanto, el Estado montando cualquier tipo de paripés, desde magnicidios, hasta Ministros destituidos enviando cartas delatando cosas que cualquier persona con cuatro dedos de frente ya se ha dado cuenta por sí misma, y para colmo, con todo lo que ha sufrido la economía con la Ley de Precios Justos y mientras escasean rubros como alimentos de primera necesidad y medicamentos, el Estado se dedica entonces a otorgar dólares preferenciales a cadenas de tiendas europeas como Zara, Pull and Bear o Bershka. Sólo podríamos hacer una pregunta y como de costumbre, sin tener respuesta a ella: ¿Dónde están las prioridades de este gobierno? Es decir, ¿Importa más traer ropa que medicinas? 

 Tienda Bershka. Centro Comercial Líder. Cortesía de Últimas Noticias

Daniel González
Estudiante de Comunicación Social. Universidad Monteávila.

martes, 3 de junio de 2014

Enfrentamiento: ¿Diversión o convicciones?

El día de hoy, cuando me dirigía a mi hogar, pasé por debajo del puente de la Universidad Metropolitana, que está ubicado en el Distribuidor Metropolitano, como es costumbre cada vez que me dirijo de la universidad a mi hogar. Los rumores por Twitter de que en el lugar había un enfrentamiento entre la PNB y los estudiantes eran cada vez más fuertes. Al momento de pasar por debajo del puente pude observar claramente dos Venezuelas, enfrentadas claro está. Sin embargo, analicé la situación un poco más allá, tras observar el grupo de estudiantes encapuchados y los efectivos de la Policía Nacional Bolivariana, cada uno en su extremo pero atacando al otro, me di cuenta de que esos enfrentamientos no son como todos pensamos.

Quizás las disputas del mes de febrero en la Plaza Francia de Altamira o las del mes de abril en Chacao eran más aguerridos, con más adrenalina, o al menos yo los imaginaba de esa manera. No quiero decir con esto que los enfrentamientos sean necesarios, pues he dejado claro en otros escritos que no llevan a ninguna solución en común, más bien agravan los problemas. No obstante, al observar el de hoy, parecía que esas dos Venezuelas que se enfrentaban encima de ese puente se divertían haciéndolo. Situación que me obligó a preguntarme: ¿Será que nos hemos vuelto tan sádicos que nos divierte enfrentarnos entre nosotros? Pues eso fue lo que vi arriba de ese puente: dos Venezuelas enfrentándose, pero más que eso, divirtiéndose haciéndolo y me preocupó haber visto eso porque me llevó a pensar que ahora en vez de importarnos reconciliarnos y ser un solo país, parece que nos importa más herir al otro por ser parte de la PNB o GNB y divertirnos al hacerlo.

No niego que -como muchos- siento un repudio constante cada vez que veo un funcionario de la PNB o de la GNB, pues soy estudiante y nos han hecho -en colectivo- mucho daño a todos. Sin embargo, no creo que sea correcto alegrarse porque podemos devolverle el daño en esos enfrentamientos absurdos y además, divertirnos haciéndolo. No llegaremos a ninguna solución haciéndonos daño entre nosotros, aunque tengamos la razón y la convicción debemos aceptar de alguna manera que el que te dispara la bomba vestido de uniforme también tiene también una convicción; y no hablo de una ideológica o política -quizá algunos la tengan- hablo de que están convencidos de que tienen que comer, y si para comer tienen que ir y disparar una bomba lacrimógena a un grupo de estudiantes encapuchados, lo harán, más allá de las banderas políticas o de convicciones ideológicas que puedan tener -considerando que algunos las tienen-. Tampoco justifico que hieran a los estudiantes porque "hay que comer", simplemente pienso que no es necesario encapucharse y disponerse a lanzar una pierda y tampoco es necesario responder a esa piedra con una bomba lacrimógena, pues esa actitud no nos va a llevar a ninguna solución. En conclusión, me niego a creer que hayamos llegado al extremo de divertirnos haciéndonos daño entre nosotros. No obstante, eso fue lo que vi hoy y es algo que no quisiera aceptar nunca.

jueves, 29 de mayo de 2014

Una vía de escape para todos. ¡Por Favor!

Debo empezar esto aclarando que no hablaré de noticias y esta vez -por increíble que parezca- no hablaré de los problemas del país -al menos no de manera directa-. De hecho, será mi entrada más corta, pues más que una entrada la veo como un desahogo o mejor dicho, como una petición de una vía de escape. Nos levantamos todas las mañanas, algunos toman café, otros no, pues no hay leche para acompañarlo y comprarlo en la calle ya es muy caro, la mayoría salimos de nuestras casas con las ansias características de todos los venezolanos, salimos para comernos el mundo y para tener el mejor día de nuestras vidas. 

Algunos salen en transporte público escuchando música en cualquier dispositivo dispuesto para ello, otros tienen su vehículo propio y otros -como yo- los llevan a su destino. La mayoría salimos a estudiar o trabajar -no olviden las ansias de comernos el mundo-. Encendemos el radio o abrimos cualquier periódico, empezamos a escuchar cualquier programa de noticias -en caso de la radio- y desde ahí nuestras ansias de comernos el mundo empiezan a disminuir y a verse limitadas. Las noticias que encontramos en los periódicos o en los programas de radio son cada vez peores, apagamos la radio o cerramos el periódico, pues no queremos seguir en lo mismo, los que no manejamos abrimos nuestro Twitter o Facebook para tener una vía de escape a toda la oscura realidad que atraviesa nuestro país. Pero, sobre todo, lo abrimos para que esas ansias de comernos en mundo no se vean completamente encerradas en las sombras que producen las noticias -que excepto una que otra de deporte- todas son malas.

El resultado de abrir el Twitter es el mismo de la radio o el periódico: malas noticias. Decidimos entretener nuestra mente en nuestra universidad o en nuestro lugar de trabajo y además, no dejar de lado las ansias de comernos el mundo. Al momento de nuestra llegada o en el transcurso de nuestra estancia, mismo resultado: malas noticias, situación país amenazante. Si eres universitario estás ligado a las malas noticias, pues formas partes de un movimiento que empezó a tratar de combatirlas y si eres un empleado de cualquier empresa, la situación país te amenaza constantemente. 

En conclusión, según la rutina de la mayoría de nosotros, no hay una manera de escaparnos de las malas noticias, pues nos acosan y se hacen tan fuertes que no nos dejan respirar -en algunas ocasiones exremas, sobre todo cuando somos esa mala noticia-. ¿La solución? No la tengo, si la tuviera no estaría escribiendo esto. Pero creo firmemente en que a pesar de que todos queremos escapar de las malas noticias, nunca podremos escapar de nuestra realidad porque lo que debemos hacer con ella es asumirla y afrontarla de la mejor manera posible. Pido una vía de escape a las malas noticias, pero más que pedirla, la necesito.

La necesitamos...

martes, 27 de mayo de 2014

Lo que aquí se hace, aquí se paga

En la noche de hoy martes 27 de mayo leí la noticia del estudiante Jhonny Rica, quien se suicidó después de conocer que había quedaría lisiado de por vida tras ser herido el 12 de marzo por los colectivos supuestamente adeptos al gobierno. Trágica esta noticia, muy trágica, en especial para todos aquellos que creemos que esa muerte, al igual que todas las que han ocurrido en más de 100 días de protesta, se pudo haber evitado. Leer tan terrible titular y adentrarme en los primeros hechos relatados en el portal web del diario El Universal, sólo me llenó de tristeza y a su vez, me hizo recordar aquel tweet del Gobernador del estado Carabobo Francisco Ameliach, en donde ordenaba a las UBCH "dar el contraataque fulminante" y además, señalaba que "Diosdado daría la orden". Tal parece que, a pesar de que Jhonny no fue herido el mismo día del tweet, el contraataque fulminante fue realmente tal cosa, ya que después de ese tweet Jhonny no fue el único muerto en el estado Carabobo.

En este sentido, creemos que no podemos perder la capacidad de asombro, pues somos jóvenes y eso es fundamental para seguir siéndolo. Pero este régimen hasta eso se ha encargado de quitarnos. Sin embargo, no dejaría de asombrarme por noticias como estas. Cómo pueden dormir tranquilos los culpables de este y otros crímenes que han ido -con cada uno de sus asesinatos- cercenando el futuro del país. Me es imposible creer que se pueda ser feliz sabiendo que un joven, con todo un futuro por delante, se suicidó porque -por dinero y por órdenes de terceros- saliste ese día a disparar y a proteger una falsa revolución hiriéndolo de gravedad. No obstante, hay un refrán que dice: "lo que aquí se hace, aquí se paga", no tengo dudas del poder de ese refrán, pues, los peores asesinos del mundo han terminado con una muerte igual o peor a las que ellos han dado. Me es imposible creer, también, que los funcionarios del alto gobierno y en especial, los del alto mando militar, estén tan cegados por sus intereses para no ser sensibilizados por noticias como esta, cómo se puede enterar alguien de que una persona, a raíz de sus órdenes o de personas a su mando, se ha suicidado por quedar inválida y aún así seguir sonriendo en cadena nacional y anunciando planes ineficaces para lograr es estabilidad que no existe pero que todos queremos.

Por otra parte, el Ministro de Turismo Andrés Izarra afirmó que los nuevos precios de los boletos aéreos incentivarán el turismo. Mi pregunta es: ¿De qué precios está hablando el señor Ministro? Porque, en ninguno de los destinos el precio bajó o tan siquiera se convirtió en accesible para cualquier ciudadano de clase media. ¿Será que el Ministro cree que cualquier persona posee en su cuenta de banco 140.000 bolívares para comprar un pasaje a Madrid? Si esto es lo que cree, podemos decir que el señor Izarra está juzgando a los venezolanos de clase media por su condición, puesto que no es un secreto para nadie que ser Ministro de este régimen conlleva a unos beneficios económicos más que favorables. 

Además, pude notar una contradicción muy graciosa, ¿Cómo pueden haber boletos o se puede incentivar el turismo si los aviones de las líneas aéreas -según Rafael Ramírez- han sido desviados por el mundial?  El cinismo de los funcionarios del gobierno ofende el intelecto de cada uno de los venezolanos, declaraciones como las de Izarra con el alza de los boletos aéreos o como las de Rafael Ramírez con respecto a los aviones desviados por el mundial, no hacen más decirnos que ya no creen que somos bobos, que su desfachatez va más allá y ahora están seguros de que los venezolanos somos bobos aún cuando esto último es mentira. 

Por otro lado, Iván Simonovis se declaró en huelga de hambre por la falta de respuesta a su petición de que le sea otorgada una medida humanitaria debido a su condición de salud. Por su parte, Nicolás Maduro salió en en el canal Venezolana de Televisión con los "sobrevivientes del 11 de abril de 2011" ¿Acaso el golpe de Estado del 11 de abril fue un acontecimiento tan terrible como el holocausto que dejó el fenómeno llamado "sobrevivientes"? Los presuntos sobrevivientes dieron un no rotundo a otorgarle la medida humanitaria a Simonovis y lo dijeron -según una de ellas- con la moral en alto, me parece que habría que darle una clase de moral a esta señora, pues ¿Cómo se puede considerar tener la moral en alto, sabiendo que una persona está muriendo y se puede evitar? La casualidad está en que cada una de las muertes por causas políticas -las que vienen y las que ya sucedieron- se pueden o se pudieron evitar haciendo las cosas bien, pero tal parece que la tradición de este gobierno es hacer las cosas mal y tal parece que las seguirán haciendo mal.

jueves, 8 de mayo de 2014

Un día sin sol

En la madrugada del día de hoy jueves 08 de mayo de 2014, cuando el sol ni siquiera pensaba en asomarse, cayó de sorpresa una comitiva de la GNB en los campamentos establecidos por los estudiantes del interior del país en Caracas, los detenidos del allanamiento batieron récord, no había tantos desde el famoso 4F, pues sí, para los 243 estudiantes detenidos el sol no salió de nuevo y no sabemos cuándo saldrá. Por otra parte, el Ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, se encargó de crear una cortina mediática diciendo que los campamentos fueron "desmantelados", cuando mostró lo que se "encontró" en el allanamiento, había tubos PVC, bolívares e incluso dólares, sí, por increíble que parezca había dólares, en unos campamentos donde sólo se respiraba el deseo de ser escuchados, donde se respiraba el "quiero un cambio positivo en mi país" y donde las ganas de luchar pacíficamente eran más que las de salir a tirar una piedra, me es imposible creer que pueda haber el fenómeno del narcotráfico y mucho menos el tráfico de armas.

Lo curioso de las primeras declaraciones del Ministro, es que él mismo afirmó que los campamentos mantenían a los grupos violentos de las zonas donde estaban ubicados, y más de una vez llegaron los gases a ellos, entonces, si los mantenían ¿cómo es que desde hace varios días no se habían registrado más hechos violentos en las zonas donde estaban? Si de verdad mantenían a los grupos de jóvenes quienes se ven devolviendo bombas lacrimógenas y lanzando molotov en los diversos videos ¿por qué los grupos violentos no habían aparecido de nuevo y los campamentos seguían ahí? Es absurdo pensar como el Ministro Rodríguez Torres, porque unas personas que están viviendo en unas carpas, que a duras penas y con ayuda de los vecinos se mantenían ellos, cómo es posible que puedan mantener a "los grupos violentos de ultraderecha". 

No cabe duda que estamos viviendo una situación difícil, eso no es nada nuevo. Sin embargo, es sorprendente que hoy, mientras en Altamira había detenidos y gas, los centros comerciales de otras zonas estaban llenos de gente almorzando en familia o con amigos, ¿será que a ellos no les afecta que le estén quitando cada vez más el futuro al país donde vivirán sus hijos? Muchas veces he pensado que no podemos perder la esperanza, ni la fe, pero en una América Latina donde los diferentes líderes se hacen los ciegos y los sordos por unos barriles de petróleo, es difícil mantener a estas señoras tan puras vivas y en nuestros corazones y mentes. No obstante, no es un favor el pedir mantenerlas vivas, es un deber de todos y cada uno de los venezolanos mantener vivas la esperanza y la fe, pues, si no existen en nosotros -y lo diré a lo criollo- nos vamos al CARAJO y estoy seguro que ni los chavistas ni los opositores quieren eso para su país. Como lo dije en mi anterior entrada, estamos viviendo en un país al revés donde los estudiantes -que representamos el futuro- somos perseguidos y donde los criminales están en las calles haciendo de las suyas y los únicos que podemos enderezarlo somos nosotros mismos.

Daniel González. Estudiante de Comunicación Social Universidad Monteávila.

lunes, 21 de abril de 2014

El país al revés

Hoy en horas de la tarde en la Av. Rómulo Gallegos de Los Dos Caminos, en Caracas, pasamos -unos compañeros, junto a una representante- por una alcabala de la policía del municipio Sucre, uno de los oficiales nos ordena bajar los vidrios, nosotros los bajamos y éste ordena a la conductora del carro a orillarse a su derecha, cuando la señora se detiene, le da las buenas tardes a otro oficial y le pregunta que por qué nos está deteniendo diciendo: "dígame ¿pasa algo? Ellos son estudiantes", el policía sin ni siquiera pedir la documentación respectiva le contesta: "por eso la detengo, debido a la situación del país, deben bajarse del carro y abrir los bolsos de cada uno", todos nos bajamos, abrimos nuestros bolsos y el oficial manda a abrir la maleta, la conductora -quien también se bajó del carro al ver la absurda razón del policía- la abre y le dice: "tengo puros productos de Stanhome ¿quieres uno?", el oficial le responde de la manera más sarcástica posible: "la felicito señora, es usted muy colaboradora, pueden retirarse".

Con esta experiencia cabe preguntarnos: ¿ser estudiante es un delito? ¿por qué no detienen a aquellos que de verdad lo merecen? ¿por qué el oficial no pidió nunca documentación y sólo revisó los bolsos? Tal parece que sí, ser estudiante a partir de ahora -o quizá del 12F- es un delito. Sin embargo, a pesar de que esa afirmación puede ser un poco comprometedora igual la hago con toda la responsabilidad, no sabemos los porqués de las preguntas que hemos planteado. No queremos, pues, que se vea al oficial como el villano, simplemente, preferimos verlo como un trabajador que estaba siguiendo órdenes -o eso espero- pero, mientras paran un carro que tiene 5 personas con 4 estudiantes en él -cosa que en los tiempos de antes no se veía- , las mafias hacen de las suyas sin ser ajusticiadas.

Por estas razones, podemos afirmar que estamos viviendo en el país al revés, donde ser estudiante es un delito, donde la vida vale menos que un teléfono celular y donde, incluso los derechos constitucionales como protestar pacíficamente son delitos. Además, vivimos en un país donde quien debería dar el mejor ejemplo -el presidente de la república- se dedica a amenazar constantemente llamando a una paz que él no quiere, porque si la quisiera no amenazaría, vivimos en un país donde salir a robar no es penado por la ley y salir a estudiar para tener un buen futuro sí, o al menos eso nos dice la experiencia de hoy. Lamentablemente, estamos sobreviviendo en un país en vez de vivir en él, un país en donde se respeta al que tiene una pistola o poder y no al que tiene la razón, un país donde el término "autonomia universitaria" es un mito que alguna vez en nuestra historia fue real. En fin, vivimos en un país al revés, donde seremos nosotros -la llamada generación de relevo- quienes lo enderezaremos, es por esto que muchos protestamos, porque no queremos seguir viviendo en el país al revés, porque queremos que nuestra voz, que vale igual que la de todos los venezolanos, sea escuchada, por casos como el de hoy, de claros abusos, es que salimos a protestar siempre y cuando nos convoquen y, simplemente, porque queremos vivir en un país al derecho donde estudiar no sea un delito y donde los verdaderos crímenes sean penados y sean ajusticiados sus actores.

Nuestra lucha es contra un gobierno que nos puso el país al revés, no contra la otra mitad de un pueblo que en el fondo, también quiere vivir en un país derecho.

jueves, 10 de abril de 2014

Diálogo Inservible

Después de tantas llamadas de diálogo realizadas por el presidente Nicolás Maduro, finalmente se dio, ahí estaban los representantes de lado y lado, dispuestos a empezar -cada uno de ellos- a reconocer al otro. Después de 50 minutos aproximadamente del típico discurso que suele darnos Nicolás Maduro, comienza el diálogo. Más de 4 horas se extendieron los representantes de lado y lado en dar sus intervenciones, a pesar de la petición de síntesis del presidente -que por otro lado ni él mismo respetó-, de hecho, es la 1:20 a.m. y no ha concluido. Pues bien, aunque nunca me pareció bien un diálogo con la cantidad de gente que hay presa y los muertos sin culpables, de el principio de este proceso de diálogo se puede sacar varias cosas positivas, sin embargo, me asaltan muchas dudas al final de él, las dos principales y más importantes: ¿de qué va a servir este diálogo si no hay acciones? y la segunda -que más que una duda es una particularidad observada- todos los que hablaron en el palacio de Miraflores esta noche tuvieron un discurso, un discurso que fue el mismo que habían mantenido tanto MUD como oficialismo, pero ninguno propuso soluciones reales, esa es la particularidad observada. 

Para darle más base a mi idea, asumiré -aunque no fue así- que todos tuvieron un discurso y una oratoria brillante, pero, ¿para qué? Si nadie, ni oposición ni gobierno, trató de proponer una solución, lo que hoy vimos fue un debate de quejas y argumentos, pero nunca propuestas ni mucho menos soluciones. Tanto a oposición como a gobierno les faltó hacerlas, no las hubo nunca y es por esto, que si antes había gente decepcionada con este diálogo, estoy seguro que hoy somos más. 

La intención de diálogo no estuvo mal, pero ese diálogo fue excluyente, dónde están los representantes del movimiento estudiantil, ellos debieron ser convocados para estar ahí, pero no, los políticos tenían que ir a defender sus intereses particulares, la intención de este escrito no es, pues, decir que el diálogo no es el camino, de hecho, no sé con certeza si lo es o no, la intención es recordar que sin acciones no se va a cambiar el país, es decir, el hecho de que los culpables de que el país esté divido en dos mitades se sienten a hablar por hablar -unos para quejarse, otros para defenderse- sin proponer soluciones, no nos dará el país que queremos.

El diálogo es buen camino, pero las acciones para solucionar problemas son mejores.




domingo, 6 de abril de 2014

Incertidumbre y Guarimbas

Hemos llegado a un momento trágico: la incertidumbre, esa señorita que es a la vez amiga y enemiga, no podemos dejar de dudar sobre qué pasará con nuestro futuro. En Venezuela ya no sabemos qué pasará mañana e incluso, si habrá mañana o no. Es impresionante, sin duda, la manera en como ahora nos matamos pueblo contra pueblo, esta lucha empezó como un movimiento de inclusión y de unión de todo el pueblo venezolano, pues ahora es todo lo contrario, los guardias y policías son cada vez más despiadados, eso sí, no dejan de darle la razón al pueblo que reclama su derecho en las calles, pero admiten los excesos de unos pocos. El movimiento guarimbero es algo que pudo haber funcionado los primeros días, aunque muchos nunca hemos estado de acuerdo con él. Sin embargo, ahora la guarimba es inútil, aunque a mi parecer siempre lo ha sido, perjudica a nuestra gente y los políticos en su casa grande con su vaso del mejor escocés que puedan mandar a traer del exterior.

Aquellas persona que están en favor de las guarimbas y de la violencia se les respeta completamente su opinión, ya que a pesar de que en el país no exista libertad de expresión, en mi mente maltrecha sí la hay, y se respeta, pero no me parece, pues, que sea ese el camino indicado, la violencia sólo genera caos y desolación, no podemos quitar la anarquía en la que vivimos con más anarquía y eso es lo que quieren algunos. Es imposible afectar o tratar de acabar con un régimen cerrando calles, entendamos de una vez todos que trancar calles nos perjudica sólo a nosotros, no estoy diciendo con esto que no quiera acabar con la crisis o que no apoye la protesta, la apoyo completamente, he sido participe de ella, pero lo que no apoyo es la violencia, la tranca de calles sólo por trancarlas y mucho menos apoyo, la represión desmedida de los funcionarios del Estado.

¿Cómo vamos a hacer a los que no piensan igual que nosotros que lo hagan si les trancamos la calle y no los dejamos ir al trabajo o dondequiera que vayan?, es imposible que se unan a nuestra causa, a pesar de que vivan todos nuestros problemas de la misma manera, si les impedimos ganarse el sustento, tampoco creo que se nos unan si seguimos demostrando que no estamos unidos ni siquiera nosotros mismos, porque de eso no hay duda, en la oposición de la República Bolivariana de Venezuela no existe en totalidad la unión que se predica, cada uno va en ambiciones propias, es por eso que las zonas populares no se unen, porque en vez de motivarlas a unirse tratando de hacerles ver que no estamos bien como país, las perjudicamos y las afectamos con esas estrategias de protestas innecesarias e ineficaces.


No creemos que vaya a haber un cambio sino logramos la unión que queremos, pues, más vale la voluntad de todo un pueblo arrecho que unos poderes del Estado. Sin embargo, al dejar esa doble moral que nos caracteriza a todos por igual, al dejar de cerrar calles sólo por placer, al unirnos todos los que queremos un cambio, sólo así quizá podremos hacer que se nos unan todos los demás y así lograr el progreso que queremos, pero combatiendo violencia con violencia, perjudicando a nuestra gente y peleando entre nosotros mismos, no lograremos nada nunca y seguiremos en esta crisis, que poco a poco, va consumiendo nuestras vidas, obligándonos a sobrevivir y no a vivir.

viernes, 21 de febrero de 2014

Cuentas claras conservan amistades.

Hoy me sentí con ganas de escribir algo, pese a mis obligaciones estudiantiles -no hablo de salir a guarimbear- me gustaría tomarme el tiempo de hacerlo y por qué no, de hacerlo de nuevo tratando la situación actual de mi país, que cada vez es menos situación y más conflicto. Hoy nos encontramos con una Venezuela dividida por las dos corrientes políticas y de pensamiento que en ella habitan, ahora el lector dirá: eso está claro, dime algo que no sepa. No le puedo decir nada que no sepa, usted como venezolano debería estar enterado de todo lo que pasa en nuestro país, de los muertos que ha habido, de los heridos e incluso de los falsos llamados de paz por parte del gobierno, pero en fin, el objetivo de este escrito no es sembrar más odio en los corazones de opositores o de oficialistas, que al fin y al cabo son -o somos- todos venezolanos.

El objetivo principal por el cual escribo estas líneas es para poner en claro a los dos bandos: amigo, hermano oficialista, ¿te gusta tener que hacer una cola kilométrica para comprar sólo unos pocos paquetes de harina pan -cuando hay- o algunos rollos de papel higiénico? Estoy seguro que no, también estoy seguro que si te preguntamos por culpables seguramente dirás que es el supermercado o es la oposición que acapara todos los bienes para sabotear al gobierno. No! No sigamos creyéndonos esas mentiras, no sigamos pensando que la culpa de cada uno de los males que tiene el país es del otro lado, del enemigo. Sin darnos cuenta que a ese que hoy llamamos escuálido -sin saber si quiera qué significa esta palabra- ayer lo llamabamos hermano, amigo e incluso y por qué no, novio o novia. 

Amigo opositor, ¿no te gusta el gobierno y le echas toda la culpa de los problemas del país? No seas injusto, sino te gusta el gobierno por qué no saliste a votar cuando tuviste el chance de cambiarlo. Tampoco deberías gritar y predicar que en las últimas elecciones sí saliste pero hubo trampa y por tanto, no pudiste cambiar al gobierno ese que tanto criticas, pues esto último sería no saber aceptar tu derrota con dignidad. Tú tampoco deberías llamar al del bando contrario o el bando que no piensa igual a ti, enemigo, puesto que no me es posible entender cómo alguien que viene de la misma tierra que vienes tú, alguien con quien compartes tus costumbres y tus aficiones pueda ser tu enemigo. 

Es hora de tomar consciencia, los dirigentes políticos que vayan a hacer su política absurda pero que al pueblo lo dejen en paz, los únicos responsables de esta división son ellos, los únicos culpables de que estemos pasando por este momento son ellos y sus estrategias para dominar a un país, que por naturaleza es indomable, es hora de dejar de ver al que no piensa como tú como el enemigo y aceptarlo como un hermano -diferente a ti- pero al fin y al cabo un hermano, es hora de cesar esas divisiones ocasionadas por un sesgo político, puesto que cada uno de ellos tienen su barriga llena y su corazón contento con sus comisiones y sus gobiernos de corrupción, mientras tú sales a marchar para tratar de tumbar a un gobierno, los representantes políticos de oposición están en sus casotas viéndote en el twitter -porque ya ni medios tenemos- y mientras tú -amigo chavista- sales a defender a este gobierno llevando sol y predicando todas y cada una de sus mentiras, se encuentran tus dirigentes de oficialismo en sus casas grandes también, pensando a quién se le echará la culpa del siguiente problema que aparezca, e incluso mientras tú amigo chavista -en el caso más extremo- sales a disolver de manera violenta una manifestación completamente legítima y pacífica de gente que piensa distinto a ti, siguen estos líderes oficialistas en sus casas llenas de whiskey y de autos caros pensando en qué orden darte al día siguiente para que siembres de nuevo el caos en el nombre de la paz que predican pero no ejecutan.

En conclusión, no es cuestión sólo de un cambio de gobierno, es cuestión de dejar de ver al del frente como tu enemigo, de dejar el odio a un lado y poder tener un reencuentro entre venezolanos divididos a lo largo de una década. Es cuestión de trabajar entre todos como hermanos de una misma madre llamada Venezuela para lograr el país que queremos y que soñamos, alejado de violencia y de esa oscuridad cegadora -por muy contradictorio que suene- llamada política.

martes, 4 de febrero de 2014

¿Supermercado o Jungla?

En este momento me encuentro en un automercado, de hecho, ya no considero que sea correcto llamarlo así, creo que es una jungla que saca nuestros instintos de supervivencia, en la cola de la caja donde estoy hay aproximadamente 10 carros delante del mío, todos con menos de 10 artículos, pues claro,  hay papel toilette y todos quieren llevar aunque sólo sean dos por persona y no sean necesarios en su hogar en este momento, con esto no niego que para algunas personas que están en la cola sí lo sean.

El venezolano se ha convertido en un ser paciente -en exceso diría yo- o mejor dicho: al venezolano actual se le va la vida esperando, cuando no es en un supermercado, es en el pesado tráfico de la ciudad y sino en cualquier otro momento de su día a día. No pienso hablar de política, sólo quiero expresar mi malestar con esta situación: ¿Dónde quedó la calidad de vida que nos merecemos? o ¿Será que acaso no nos merecemos tener calidad de vida? Día a día, hora a hora, minuto a minuto, se esfuma -cada vez más rápido- la calidad de vida de todos los venezolanos y con ésta la humanidad de cada uno, despertando en nosotros un instinto primitivo para sobrevivir, sin importarnos y haciéndonos indiferentes ante cualquier situación que no nos afecte directamente, podemos considerar que es una indiferencia cegadora que no nos deja ver que si algún problema afecta nuestro entorno, nos afectará a todos por igual por ser de la misma tierra. 

En la jungla donde me encuentro, un señor le dice a otro: la gente se está llevando aceite, ¿Dónde estará? Estoy seguro que ese señor tiene aceite de sobra en su casa, sin embargo, quiere llevar más porque nos han acostumbrado a que -como algunos animales- almacenemos y almacenemos, aún sin necesitar, porque cuando necesitemos no sabremos si vamos a encontrarlo. Me tomaré una pausa para pagar, ya que por fin llegué al principio de la cola. Antes de pagar me doy cuenta que atrás de mí hay un matrimonio discutiendo porque el hombre estaba haciendo la cola, pues ésta estaba larga, y la mujer fue a buscar todos los productos que necesitaban, la causa de la discusión era por la tardanza de la mujer, hasta en el matrimonio, noviazgo y/o concubinato, la jungla disfrazada de supermercado nos ocasiona problemas. No llevé ni la mitad de un mercado, sin embargo, la factura fue superior a una cuarta parte del sueldo mínimo de mi país. 


De camino a mi hogar vi a 2 motorizados -sí, de esos que protestaron el pasado viernes- sin casco, encontré tráfico y me pasaron dos camionetas Toyota por el hombrillo rápida y velozmente infligiendo todas las leyes de tránsito actuales. Todo esto: la cola en la jungla, la escasez y el acaparamiento del señor que después vi llevándose  aproximadamente cinco kilos de Ace y el tráfico, hacen que poco a poco los venezolanos lleguemos a nuestros instintos más animales, incluso hace que lleguemos a sobrevivir en vez de a vivir y lo que no terminamos de entender es que no se trata de buscar culpas, se trata de buscar soluciones que nos beneficien a todos, no se trata de un cambio de gobierno, se trata de un cambio general, un cambio que debemos hacer cada uno de nosotros y que, por nuestro bien, debe ser más temprano que tarde o sino como dijo ya en una editorial del diario "Tal Cual" el politólogo Laureano Márquez: "A apretar ese cupo". 

Autor: Daniel González